viernes, 27 de junio de 2014

Ciclocalles: Ventajas, inconvenientes, conclusiones

Uno de los debates más conocidos entre los propios ciclistas urbanos es qué tipo de trazado es el más idóneo para circular en bicicleta por la ciudad.
La elección de un tipo de "carril bici" debe responder a muchos factores: el tipo de ciclista, el tipo de tráfico, la cantidad de tráfico, la velocidad de éste, la pendiente y el lugar donde se desea implementar (no es lo mismo, en el centro que en la periferia).

Ciclocalles:
Cabe recordar que una ciclocalle es una calle normal y corriente, por donde pasa un itinerario ciclista, y donde se indica mediante marchas rojas discontinuas (en el caso de Alicante) el lugar por donde se recomienda que el ciclista circule. La posición de estas marcas suele ser centrado o centrado-derecho, con el objetivo de evitar adelantamientos peligrosos y aperturas de puertas de coches aparcados.

Ventajas:
1.- Al "ubicar" al ciclista dentro del propio carril de circulación, convierte a éste en vehículo más, con todos los derechos y deberes. De alguna manera, nos convierte aún más en TRÁFICO, uno de los grandes objetivos de la Movilidad Sostenible.
2.- Al ocupar el centro del carril y posicionarnos como un elemento normalizado del tráfico, al llegar a los cruces se nos tiene en cuenta exactamente igual que al resto de vehículos, lo que en la práctica evita accidentes. Posiblemente ésta sea la principal ventaja de este tipo de trazado.
3.- La ubicación del mismo es en calzada, lo que evita enfrentamientos con el que debe ser el máximo protagonistas de las calles: el peatón.
4.- Económico, no requiere de obras, tan sólo pintura.
5.- Suele ser bien acogidas por ciclistas con experiencia en el uso de la bicicleta urbana.
6.- El "carril" de lineas discontinuas rojas pintado en el asfalto también indica si tenemos prioridad o o no en las intersecciones: Si dicho carril se corta en una intersección significa que no gozamos de prioridad. Por el contrario, si dicho carril continua pintado a lo largo de una intersección significa que tenemos prioridad en ese cruce.
7.- Las bicis pacifican el tráfico cuando circulan por la calzada debido a su menor velocidad, lo que redunda en mayor seguridad para el resto de ciudadanos, menor contaminación y menor ruido. No ocurre lo mismo si van por un carril bici segregado.

Desventajas:
1.- Muchos ciclistas rechazan este tipo de trazado por considerarlo agobiante o  peligroso, sobretodo si la calle donde se implementa tiene mucho tráfico, tiene pendiente ascendente y sobretodo se dan esos dos factores simultáneamente. Es muy habitual que los vehículos motorizados se aproximen mucho al ciclista por detrás, le piten, o incluso le lancen improperios exigiendo que "se eche a un lado", aún cuando éstos están obligados a mantener una distancia de al menos 5 metros (en la ciudad de Alicante por lo menos) y estando prohibido accionar el claxon sin motivos justificados. Cabe añadir que a pesar de todo, no se suelen producir accidentes ciclistas en este tipo de trazados.
2.- Como consecuencia del apartado anterior, este tipo de vía ciclista "no invita" a ser utilizada por aquellas personas que están empezando a utilizar la bicicleta como medio de transporte, por menores, o padrés con hijos en silla homologada. Por tanto, se puede decir que no incentiva el uso de la bici entre esos colectivos, sin los cuales el uso de la bici urbana no acabará de consolidarse.
3.- Al situarse el ciclista dentro del tráfico, el grado de CO2 ingerido es superior.
4.- Su implementación no afecta a los vehículos estacionados, algo que puede verse como algo positivo por parte de los residentes y comerciantes, sin embargo, y desde un punto de vista de la Movilidad Sostenible, la existencia de grandes cantidades de aparcamientos en superficie invita al uso del coche como medio de transporte, restando espacio público a los verdaderos protagonistas: los peatones. La puesta en marcha de vías ciclistas debe ir en consonancia con estrategias desincentivadoras del uso del vehículo privado, y una de ellas es la progresiva eliminación del espacio dedicado al estacionamiento de coches, en favor de la ampliación de aceras (o puesta en marcha de carriles bici segregados si las condiciones lo aconsejan).

Conclusión:
El uso de ciclocalles en una ciudad como Alicante sólo debe utilizarse en los siguientes casos (deben cumplirse todos los requisitos):
- Que la calle tenga escaso tráfico, lo que quiere decir que no debe existir tráfico de paso, tan sólo de vecinos que vivan en dicha calle (véase, ciclocalle existente en paseo de Niza, Playa de San Juan, donde se utiliza con absoluta normalidad), acceso a garajes, servicios, etc.
- Que la calle no tenga pendiente ascendente.
- La zona debe ser declarada como Zona 30 con prioridad ciclista/peatonal o simplemente Zona Residencial.